Susana Molina, Mariluz Villalba, Conchi Oliva, María José Guerrero y Malu Cáceres se quedan con la boca abierta cuando entran en la nueva sede de Aftea, la asociación de niños con trastorno del espectro autista de Cáceres. No pueden parar de mirar las instalaciones e imaginar cómo cambiará su trabajo cuando se trasladen a este local situado en Nuevo Cáceres, entre las calles Évora y Ávila. Falta poco. De hecho, la asociación prevé inaugurar su nueva sede este mismo mes.
Las obras han terminado. El local, de 190 metros cuadrados, ha quedado convertido en un centro con tres aulas, dos baños y un salón multiusos. Todavía falta instalar el mobiliario y colocar en la fachada una placa con el nombre del centro. «Se llamará Fernando Valhondo Calaff», apunta Luisa Pallarés, tesorera de la asociación y madre de un niño de cuatro años con trastorno del espectro autista. La elección del nombre del centro es un gesto de agradecimiento del colectivo hacia la Fundación Valhondo Calaff, que cedió a la asociación la sede que ha tenido hasta ahora: un piso en la Plaza Mayor. «La Fundación nos ha apoyado siempre y ha creído en nosotros», subraya Luisa Pallarés.
Aftea ha ampliado la plantilla de trabajadores. Once personas, entre personal de administración, terapeutas y cuidadores, atenderán a 30 niños. Uno de los menores que recibirán terapia en estas instalaciones será David, el hijo de Luisa. «Lleva año y pico de terapia con la asociación y ha desarrollado mucho la comunicación y las relaciones sociales. David era un niño que cuando entró en el centro no dirigía la mirada a la persona que le hablaba. Ahora es un niño abierto al que puede acercarse cualquiera y darle un beso. Estoy contentísima. Además, es el único niño de su clase que sabe leer», detalla la madre sin esconder su orgullo.
La nueva sede de Aftea se encuentra en un local cedido por la Junta de Extremadura. Las obras de adaptación han costado 120.000 euros, que la asociación sufragará con subvenciones de la Consejería de Sanidad y Dependencia, de la Fundación ONCE y de diversas entidades financieras.
Adaptado al Madex
En el centro de Nuevo Cáceres cada detalle se ha cuidado al instante, desde las mamparas de los baños hasta el cierre de la ventanas. ¿El objetivo?: adaptar el centro al Marco de Atención a la Discapacidad de Extremadura (Madex). Se trata del nuevo modelo regional de atención a personas con discapacidad que sustituye la subvención a las asociaciones por conciertos y convenios para que el servicio que prestan sea un derecho y no dependa del gobierno de turno.
«Este centro nos va a permitir pertenecer al Madex», subraya Malu Cáceres, psicopedagoga de la asociación. «Vamos a concertar el servicio de atención temprana, que atiende a chicos de cero a seis años, y el servicio de habilitación funcional, que va dirigido a personas de seis años a 65. En estos servicios trabajamos la estimulación de aquellas áreas en las que los usuarios tienen más dificultades, como la comunicación, el juego o las relaciones sociales...», describe la psicopedagoga.
Tener una sede a medida de las necesidades de los niños autistas era todo un sueño para los padres que integran la asociación. Pero Aftea tiene más retos. Desde hace tiempo solicita a la Consejería de Educación de la Junta de Extremadura que concierte varias aulas en su nuevo centro para que los alumnos con autismo puedan recibir una educación mixta, que combine las materias regladas con una formación específica. El modelo, apuntan desde Aftea, ya está implantado en Badajoz. «Queremos que nos den el mismo trato», reclama Luisa Pallarés. Pero, de momento, la meta más inmediata del colectivo es hacer la mudanza para instalarse en Nuevo Cáceres. El barrio les espera. MÁS INFORMACIÓN en Aftea. 927 227 671 www.aftea.org